William Blake, el artista total
No salió nunca
de Inglaterra, pero recorrió las regiones de los muertos y de los ángeles.
Recorrió las llanuras de ardiente arena, los montes de fuego macizo, los
árboles del mal y el país de tejidos laberintos. En el verano de 1827 murió
cantando. Se detenía a ratos y decía “¡esto no es mío, no es mío!”, para dar a
entender que lo inspiraban los invisibles ángeles.
Jorge Luis Borges
William Blake fue visionario, grabador y poeta. Nació en Londres en 1757 y murió en 1827 en la misma ciudad. J. L. Borges dice que fue el menos contemporáneo de los hombres porque en una época neoclásica urdió una mitología personal de nuevas divinidades (Or, Los, Enitharmon) en lugar de rendir culto a las divinidades griegas y romanas, y porque, en una época romántica, desdeñó o relativizó la naturaleza. Por cuanto cultivó con similar intensidad las artes plásticas (dibujo y grabado en metal) y la poesía (visiones, poemas narrativos, proverbios), al referirse a él no es posible separar ambas formas de expresión.
W. Blake. Poesía completa. Argentina: Hyspamérica, 1980.
William Blake, entre neoclásico y romántico
En forma general, el Neoclasicismo se considera una tendencia estética, originada en el siglo XVIII pero que coexiste durante el siglo XIX con otras tendencias, en la cual se reivindican los valores griegos y latinos de sencilla elegancia y se recurre a la mitología de esas culturas para ilustrar los conceptos que se quieren impulsar. Uno de los rasgos que se le han reprochado al neoclásico en literatura es su afán didáctico y moralizante.
En forma también sumaria, podría decirse que el Romanticismo es una corriente cultural y artística, que se extiende desde finales del siglo XVIII hasta la tercera o cuarta década del S. XIX. El R. postula el valor de la individualidad y de la originalidad, por lo cual la naturaleza adquiere una preponderancia especial, como fuente mayor de la creación.
Aunque el R. se define genéricamente, tuvo sus particularidades en cada uno de los países europeos y en cada una de las artes y áreas en las que se manifestó. Inglaterra es uno de los países donde más profundamente cuajó ese movimiento. Allí se manifestó como una rebeldía hacia la nueva sociedad industrial y burguesa, y buscó la evasión a través del paisaje rural, del pasado histórico y de los destinos exóticos. Para ello se desarrollón un lenguaje literario que puso sus bases en el sentimiento, en lo subjetivo, en lo irracional y en la más absoluta libertad del artista a la hora de crear.
William Blake vivió la transición del neoclásico y el romanticismo, tendencias que se observan en su poesía, pero en opinión de algunos críticos es más bien un precursor de la vanguardia del siglo XX: del simbolismo y el surrealismo. Esto lo justifican al mencionar sus aportes en la metáfora (lenguaje figurado), la sinestesia (mezcla de imágenes de los diversos sentidos) y en la incorporación libre del mundo de los sueños y de la imaginación en su obra. A lo señalado por esos autores, puede agregarse que algunos blogs interesados en el fenómeno gótico y dark de la actualidad, tienen en mucha estima a Blake como precursor de su gusto por la iluminación, la fantasia y lo heroico oscuro.
http://darklandsperu.mforos.com/1741602/8338813-el-profeta-infernal-william-blake/
La época de Blake
Por haber nacido en 1757, el poeta vivió varios de los grandes fenómenos que marcan la historia moderna: la Revolución Industrial (segunda mitad del XIX), en la que la mecanización y el comercio, así como sus implicaciones sociales y económicas, cambian definitivamente la forma de vivir de la humanidad; la revolución estadounidense (1775), en la que el poderío inglés se ve fuertemente cuestionado y se reivindican nuevos valores de libertad; la Revolución Francesa (1789), cuyo impacto cultural y político transforma la manera de gobernar y de concebirse las sociedades. Para William Blake, las distintas revoluciones son generadas por fuerzas inspiradoras, y resultan el reflejo de uno de los anhelos del género humano: la libertad y con ella la total liberación del corazón, con la llegada de un nuevo orden basado en la virtud, la paz y la felicidad.
En su poema La revolución francesa (1791), Blake discute los valores de este hecho histórico y toma posición a favor de la libertad. En América, una profecía (1793) se pone de lado de las colonias norteamericanas que habían sido dominadas con dureza por Gran Bretaña: "¡Furia!, ¡Rabia! ¡Locura!" se abaten sobre América: "Una voz proclama el derecho a la vida, a la libertad, a la felicidad, los trece gobernadores reales de las colonias son llamados a actuar; sus soldados, aterrorizados, tiran sus espadas y sus mosquetes por tierra y huyen de sus campos. [...] la libertad triunfa" y Visiones de las hijas de Albión (1973), presenta las figuras de su propia mitología, como Urizén, símbolo de una moralidad represiva, y Orc, el arquetipo de rebelde. En Europa, una profecía (1794) expresó su condena hacia la tiranía política y social del siglo XVIII, mientras que en El libro de Urizén (1794), denuncia la tiranía religiosa, y en El viajero mental (1803) pone en evidencia la explotación de los sexos.
Blake el vidente
En su poema Jerusalem, Blake dice sin vacilaciones: “Vi el Pasado, el Presente y el Futuro existiendo a la vez ante mí”. Este rasgo de su poesía es realmente un rasgo de su personalidad. Se dice que desde su temprana infancia, el poeta tenía particulares visiones de ángeles y que, alguna vez, Dios en persona se le apareció en la habitación.
Si se le da su adecuado sinónimo de imaginación o fantasía, la visión se convierte en el rasgo fundamental de la poesía de Blake. Según L. Cernuda, la visión . es decir la imaginación, es característica básica de la poesía de Blake. Mediante ella, el poeta capta lo eterno e inalterable, único contenido posible para el poema.
Estas visiones, contactos o experiencias paranormales fueron aceptados por el artista con total normalidad y naturalidad. Algunos seguidores contemporáneos de los fenómenos paranormales, lo definen como un médium. Para calificarlo así parten de que él mismo se presentaba como un intermediario entre el mundo de los hombres y el mundo de los espíritus, transmitiendo los pensamientos de estos mediante sus poesías y obras artísticas. Asimismo, varios de sus contemporáneos , le apodaron Bad Blake (el loco Blake), por sus comunicaciones e inclusive controversias con personalidades ya extintas como Voltaire y Milton. Otros han dicho que, más que visiones místicas sufría de una galopante esquizofrenia.
En cualquier caso, todas estas experiencias están en la base de su exuberantemente imaginativa obra poética y pictórica.
L. Cernuda. William Blake. Prólogo Matrimonio del cielo y el infierno. España: Visor, 2003.
Blake el artista plástico
Como se ha mencionado, la obra pictórica y la obra literaria de Blake son inseparables. Sus avances en la técnica del grabado en metal, algunos todavía por desentrañar, le permitieron presentar poesía y figura como una unidad gráfica. En estas obras se recrea un mundo extraño y fantástico, generalmente de enigmáticas figuras humanas que yacen o se retuercen en escenarios de varios planos. Los temas son generalmente los dramas de la Biblia.
“Los potentes colores y las posturas convulsas que adoptan sus figuras marcan el inicio del Romanticismo inglés. En su producción la mitología y la religión son una constante, le obsesiona el Antiguo Testamento. Observando sus obras nos sumergimos en un universo de lo desconocido, en un mar religioso-místico del que no conocemos Dios ni Verdad. El enigma y la fantasía nos poseen.”
Urizen. El principio de los tiempos. Iconografía. Biografía. Thomas Butts. www.abretelibro.com
La preparación de Blake como pintor empezó a la edad de 14 años, cuando su padre lo colocó como aprendiz del grabador James Basire. Poco después, estudió durante un breve período de tiempo en la Royal Academy, pero se rebeló contra las doctrinas estéticas de su director, sir Joshua Reynolds, defensor del neoclasicismo. Además, se recluyó una temporada en la Abadía de Westminster para estudiar su arte funerario, ocasión en la que probablemente adquirió su gusto por las formas y líneas del arte gótico. En 1784 abrió una imprenta y, aunque fracasó al cabo de unos años, continuó ganándose la vida como grabador e ilustrador.
Se cuenta que Blake, al ser rechazado por una dama que pretendía, decidió casarse intempestivamente con Catherine Boucher, sencilla mujer hija de su socio. Catherine era por entonces analfabeta, y firmó con una x su contrato marital, pero Blake le enseñaría a leer y escribir así como a realizar grabados. Además de excelente compañera, Catherine fue una inestimable ayuda para Blake y coadyuvó decididamente en la formidable obra que en la pintura y las artes gráficas posteriormente desarrollaría William.
Algo sobre Blake, poeta
Una buena síntesis de su credo artístico y espiritual se puede apreciar en esta cita suya: "La poesía más sublime es una alegoría que se dirige a la visión espiritual, permaneciendo totalmente oculta al entendimiento. La visión espiritual. He ahí la idea madre, el motor universal, el supremo generador de toda creación, de toda expresión artística, de toda manifestación que merezca el honroso calificativo de humanística. Esa visión espiritual es la divina matriz en que se gestará el Hombre Nuevo, y fuera de la cual el individuo no logrará trascender su raquítica condición de animal arrogante, de bípedo compulsivo e ignaro."
http://www.visionchamanica.com/Arte/William_Blake.htm
En los denominados Libros proféticos, una serie de extensos poemas escritos a partir de 1789, Blake creó una compleja mitología personal e inventó sus propios personajes simbólicos, que reflejaban sus preocupaciones sociales. Entre estas libros se encuentra una obra en prosa, El matrimonio del cielo y el infierno (1790-1793), que desarrolla la idea de su autor según lo cual "sin contrarios no hay progreso" e incluye, asimismo, los ‘Proverbios del infierno’, uno de los cuales dice: "Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la instrucción". Se trata de largos poemas narrativos, expresados por un yo que habla en un tono tremebundo, profético y más específicamente apocalíptico. Demonios, ángeles y monstruos representan con sus acciones principios que ilustran el bien y el mal. Otra de las obras de esta serie es el libro denominado Cantos de inocencia (1789), en este caso de poemas delicadamente rimados, en los que predomina el tema de la niñez, no siempre feliz sino, en muchos casos, maltratada por la sociedad. En este libro se encuentra uno de los poemas más conocidos de Blake, que es El cordero. Es realmente una canción por su gran musicalidad. De este texto dice Gonzalo Valdivia:
Este poema se halla en ‘Canciones de la inocencia y la experiencia‘ (1794), y su enunciación gira sobre las virtudes del corderito encontrado en el campo, que lo llevan a pensar en la creción de Dios, en el Cordero como ícono de Jesús, por su mansedumbre y sacrificio, y en el cordero empírico que es un ser que tiene todo en su humilde e inocente vida, incluso su pelaje semeja un blando y hermoso vestido, su voz es dulce y resuena alegrando los valles, es parte de la creación y enternece al yo poético quien no se cansa de bendecirlo y cantarle.
El tercer libro incluido en la serie en análisis está Cantos de experiencia (1794). Se trata de poemas principalmente pesimistas, entre los que no falta la temática que ahora llamaríamos social. Poema muy citado de este libro es El tigre, en el que Blake intuye poéticamente la esencia del gran felino. Jorge Luis Borges, en un poema y en una prosa respectivamente, reelabora la percepción que sobre éste tiene Blake.
¿Por qué se puede (debe) leer y apreciar a W. Blake 200 años después?
De opiniones dispersas de la crítica, se pueden desprender algunos valores indudables de la obra de W. Blake
- Es un ejemplo de artista total. Esto quiere decir que vivió para la expresión artística y su aporte en el campo de la plástica y de la poeta sigue vigente en la actualidad.
- Aunque su meta sea trascender todas las barreras para llegar a un Olimpo personal, ha logrado que su obra sea perversamente original pero hospitalaria para quienes anhelan al individuo por encima del común denominador.
- Blake era un visionario, pero su cualidad profética no es producto del arrebato poético, sino al revés, sus peregrinaciones por la Eternidad nutrieron al poeta que latía en él.
- No se conformó, como muchos poetas de su tiempo, con los motivos que le proveía la mitología clásica y la tradición, él necesitaba algo más personal, menos común y accesible que los viejos dioses. Entonces, no sabemos si por decisión o por inspiración, William Blake creó sus propios dioses: un panteón tan original como vasto y, muchas veces, sólo comprensible para su creador.
- Aunque no cursó estudios formales, pasó su vida buscando mecanismos para mejorar su expresión literaria y plástica. En este último campo, desarrolló importantes recursos técnicos actualmente aplicables al grabado en metal y la impresión.
- Desarrolló, a pesar de su vida imaginativa y artística, una sensibilidad social que le hizo oponerse a la esclavitud e impulsar la igualdad sexual y racial.
Un breve texto de William Blake
Para ver el Mundo en un grano de arena,
y el Cielo en una flor silvestre,
abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
Aquel que se liga a una alegría
hace esfumar el fluir de la vida.
Aquel quien besa la joya cuando esta cruza su camino
vive en el amanecer de la eternidad.


