Metodología

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LOS TALLERES LITERARIOS

Por Henry López Padilla.
Poeta y director de talleres literarios

 

¿QUÉ ES UN TALLER LITERARIO?

Un taller es un lugar donde se reparan objetos, vehículos, electrodomésticos, y demás enseres cotidianos. Pero taller también se denomina el lugar de trabajo de los artistas, ya sean pintores, escultores, actores y demás. El nombre de TALLER LITERARIO reúne parte de ambas definiciones, entre creación artística y la corrección de la obra literaria (sea poesía o cuento).

¿PARA QUIÉN ES EL TALLER LITERARIO?

Todos los seres humanos nacemos con inclinaciones artísticas, con una sensibilidad que nos permite expresar las emociones e inquietudes individuales o colectivas, el amor romántico, la sensibilidad social, el misticismo, la soledad, el dolor, son todas situaciones que impulsan al individuo.
El ambiente en que crecemos es el que determina en muchas ocasiones la rama del arte que preferiremos. Si en el hogar hay guitarras y se escuchan canciones, probablemente el joven desarrolle interés por la música; si el individuo es estimulado a practicar el arte, o al menos no es censurado dentro del seno familiar, del ámbito escolar o dentro del mundo de sus iguales, será terreno fértil para el arte. Si en el hogar sus familiares leen y los libros están al alcance de la mano, ojalá libros con dibujos llamativos e historias atractivas, tendremos un lector en ciernes y, por lo tanto, es alta la probabilidad de que ese nuevo lector opte por convertirse en escritor en el transcurso de su vida.
El hogar es el primer sitio donde la lectura (punto de origen de la escritura) debe encontrar su fomento, pero no es el único. Un maestro que sepa contar historias es un fabricante de lectores y, por ende, un potencial creador de escritores. Recuerdo con gran afecto y agradecimiento a mi maestro de primaria, mi tío Oldemar López, nadie como él para narrar los cuentos de Mi Tía Panchita de Carmen Lyra. Él fue siempre teatral, jocoso, exagerado, sus clases eran un espectáculo narrativo y circense.
El aula, es nuestro segundo hogar y primer refugio mundano donde conocemos personas nuevas, diferentes a los familiares directos. Si en ese santo lugar se aplauden y apoyan las primeras creaciones literarias del niño y se imponen respeto y admiración hacia el autor y su obra, la tierra fértil dará sus primeros retoños.

¿QUIÉN DEBE IMPARTIR UN TALLER LITERARIO?

Lo más importante en un taller literario es que el instructor sea un amante de las letras, lector e idealmente, escritor, alguien que no esté maniatado a la formalidad de las reglas, un atrevido que “se dé permiso” para irrespetar los cánones rígidos de los filólogos. Pero lo más importante es que respete al escritor novel tomando en cuenta sus sentimientos. El hecho de que al mostrar sus primeras obras también van de por medio las emociones y los sueños de ser escritor, deben ser considerados al momento de dar una opinión para no lastimar ni alejar al autor de los talleres literarios. Esto debe hacerse no como un síntoma de debilidad o paternalismo exacerbado, sino como un gesto de mínima humanidad.
La crítica no debe ser destructiva sino todo lo contrario: un acicate para que el escritor continúe creando. Hay que convencer al nuevo escritor de dos puntos básicos: primero que su mejor trabajo siempre estará por escribirse, y segundo que nunca debe considerarse un escritor “hecho”, que siempre deberá ser humilde pidiendo el criterio de escritores de mayor conocimiento. No hay que olvidar jamás que, en muchas ocasiones, los criterios de personas jóvenes, y tal vez sin tanto bagaje literario, pueden dar enfoques interesantísimos por lo frescos y atrevidos.
En el taller literario siempre se deben recomendar lecturas afines al tipo de obra que presente el escritor, sin olvidar recordarle que como productor, ya sea de prosa o de poesía, debe ser una persona informada para que su obra refleje, a través de un vocabulario amplio y adecuado, su conocimiento del mundo y de los temas sobre los que escriba.
Una de las excusas más comunes de los escritores es que no leen para evitar ser influenciados por otros; sin embargo al contrario de ese criterio, el conocer lo que los demás han escrito le permitirá estar al tanto de diversos estilos y formas de expresarse, y así buscar su propia voz dentro de la literatura.

¿CÓMO DAR UN TALLER LITERARO?

Normas imprescindibles.

No se discute el fondo de la obra.

Esto es necesario para evitar discusiones extra literarias, ideológicas, religiosas o de cualquier índole que afectarían el ambiente de cordialidad necesario para el buen funcionamiento del taller.

El autor de la obra debe ser “mudo.”

El autor de la obra que se analiza debe comprender que ésta no debe ser explicada, sino que cada lector tiene un punto de vista individual tan válido como el del autor. Si la interpretación que hace el lector difiere al mensaje que el autor quiso transmitir, únicamente indica que el escritor no logró plasmar claramente el mensaje que quería transmitir. Siendo los miembros del taller los “primeros lectores de la obra” es una buena oportunidad para el autor de enterarse de si logró o no su cometido a la hora de escribir.

Normas generales.

Para que el taller sea positivo y genere un ambiente fraternal y ameno, todo comentario que se haga sobre las obras presentadas debe ser sincero y respetuoso. Además se debe iniciar todo análisis resaltando los aciertos, y, de acuerdo con el nivel del escritor (novato o avanzado), se le debe instar a leer mucho y a escribir constantemente, para que a través de la lectura conozca estilos y formas de escribir. Tal recomendación es imprescindible para que por la práctica perfeccione su propio estilo.
También se debe fomentar la autocrítica, recordándole al escritor que siempre es necesaria la opinión de otros para el perfeccionamiento de la obra. Y que es un grave error considerarse un autor “ya hecho” y que no se necesita de los demás. Eso solo conduce al estancamiento.

Pasos de corrección.

  • El autor lee en voz alta la obra.
  • Escribe el poema en la pizarra.
  • El instructor del taller relee la obra.
  • El grupo realiza comentarios.

En el caso de cuentos u obras extensas, se recomienda al autor llevar un número suficiente de fotocopias de la obra para que cada uno de los miembros del taller pueda seguir la lectura y anotar las sugerencias que considere pertinentes.
Se recomienda al autor que tome en cuenta todo comentario de la obra, lo analice y, si lo considera pertinente, haga los cambios correspondientes.
Siempre será importante señalar en la obra los “lugares comunes”, rimas accidentales, influencias o semejanzas con la obra de otros autores, para garantizar la calidad de la obra final.
Para concluir debemos recordar que si el autor desecha o menosprecia las recomendaciones que se le hacen, equivale a su no asistencia al taller. La finalidad última de participar es aprender de los compañeros, por cuanto toda persona, novata o experimentada en este campo tiene un criterio válido y digno de tomar en cuenta.

 

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